El sistema multicapas nos ofrece la polivalencia necesaria en un entorno tan cambiante como puede ser la montaña

Para obtener una protección idónea en condiciones meteorológicas adversas, no solo en las actividades de trekking sino en cualquier actividad que se realice al aire libre, se ha comprobado que es más eficaz llevar varias capas de ropa más finas que una única capa más gruesa. Para la protección del tronco se utiliza normalmente tres o cuatro capas, cada una de ellas tiene unas características especificas que contribuyan a mantener el cuerpo caliente aislando este de las condiciones externas pero permitiendo la transpiración de nuestro sudor evitando así la condensación.

Este sistema crea una gran polivalencia que permite ajustar la temperatura según las necesidades de cada momento quitando o poniendo capas. Estas capas también crean cámaras de aire entre ellas que es un excelente aislante, evitando la perdida de calor por conducción (ver La perdida de calor corporal).

 

Primera capa - La capa interior

Esta es la que está en contacto directo con la piel. La principal característica que debemos buscar en esta capa es la capacidad de evacuar el sudor para mantener el cuerpo seco. Los mejores materiales para esta capa son los de fibras sintéticas como el poliester, el polipropileno o la clorofibra que se emplean en diversas proporciones según los fabricantes, y como fibra natural tenemos la lana merina. La capacidad de transpiración de estas fibras es muy superior a la del algodón, que se emplea con mucha frecuencia en la confección de la ropa interior. El algodón absorbe la humedad pero la retiene, pudiendo absorber varias veces su peso en agua. Eso contribuye notablemente a enfriar el cuerpo y debemos evitarlo especialmente con temperaturas frías. 

La lana merina posee además algunas características que la hacen muy interesante en los trekkings de más de un día ya que sus fibras absorben la transpiración reduciendo la fermentación bacteria causante del olor del sudor. Es un tejido no inflamable, duradero, y muy versátil, cálida cuando hace frío y fresca contra el calor. Como contrapartida, su elevado precio y una capacidad de retención de la humedad superior a la de algunas fibras sintéticas.

Algunos fabricantes añaden un tratamiento a sus fibras sintéticas con iones de plata que permite eliminar las bacterias responsables de los olores en las prendas.

Ropa térmica primera capa
La primera capa debe evacuar el sudor para mantener el cuerpo seco. Las fibras sintéticas como el poliester, el polipropileno o la clorofibra y como fibra natural la lana merina, son las más utilizadas para la confección de estas prendas

Estas prendas de la primera capa deben de ajustarse bien al cuerpo, ser suaves al tacto y cubrir bien la zona baja de la espalda. En casos de buena temperatura esta capa puede ser la única necesaria por lo que, sobre todo en este caso, debe ofrecer una buena protección a los rayos ultravioelta.

 

Segunda capa - La capa Intermedia

La función principal de esta capa es mantener el calor corporal. Los materiales como la lana se han ido sustituyendo por fibras sintéticas con mejor resultado en condiciones de humedad, ya que la lana aunque con una buena capacidad de abrigo, retiene humedad y seca mal. Los materiales de fibra sintética como los utilizados en los forros polares presentan una buena capacidad de retención de calor y una baja capacidad de absorción de humedad. Estos materiales se pueden usar junto a otros para conseguir mayor resistencia al viento o mejor condiciones de impermeabilidad.

Otra buena opción de fibra sintética para la segunda capa es el Polartec®. Polartec® es el nombre de una familia de tejidos de alto rendimiento diseñados para actividades al aire libre. Estos tejidos han sido desarrollados con el objetivo de mantener el cuerpo caliente, seco y confortable en situaciones climatológicas adversas. La capacidad de este tipo de tejidos de almacenar calor incluso estando completamente mojados se debe a que el poliéster es una fibra hidrófoba. La fibra de poliéster absorbe menos del 1% de su propio peso en agua incluso cuando el tejido está empapado. Literalmente, el agua no tiene sitio en la fibra de poliéster y el aire contenido en ésta mantiene su calor y no se deja desplazar por el agua. Esta cualidad no hace el material impermeable o repelente al agua, sino que el agua sólo cabe en el espacio entre fibras, sin entrar en el interior de ésta, por eso puede estar completamente mojado pero seguir almacenando el calor en el interior de sus fibras.

Como material de relleno y abrigo para la segunda capa destacan principalmente el plumón y el Primaloft® considerado como el plumón sintético pues es una microfibra de propiedades físicas y térmicas muy parecidas al plumón.

Ropa térmica segunda capa
La segunda capa debe proporcionar una buena capacidad de abrigo, como material de relleno de esta capa destacan principalmente el plumón y el Primaloft® considerado como el plumón sintético pues es una microfibra de propiedades físicas y térmicas muy parecidas al plumón

El relleno de plumón es el mejor aislante térmico. Las plumas de mayor calidad, denominadas plumón o duvet, proceden del pecho y cuello de las ocas. Debido a su estructura poseen una extraordinaria capacidad de almacenar el aire caliente. La proporción de plumas y plumón en las prendas de mayor calidad es de un 85-90% de plumón con un 10-15% de plumas. La calidad de la pluma viene dada por su capacidad de expansión (fill power en inglés). Los ‘cuin’ (cubic inches o pulgadas cúbicas) son la unidad que se utiliza para medir el ‘fill power’. Cuanto mayor sea el número de ‘cuins’, mayor es  la capacidad aislante. El poder de relleno varía entre 400 y 850 cuin.

El principal inconveniente de las prendas confeccionadas de plumas es que pierden su capacidad aislante con facilidad si se mojan.  El PrimaLoft®, por ejemplo, sólo pierde el 4% de su capacidad aislante cuando está completamente mojado debido a la naturaleza hidrofóbica de sus fibras. Otro inconveniente del plumón es su mayor volumen frente a las  fibras sintéticas.

 

Tercera capa - La capa Exterior 

Esta tercera capa es la que esta expuesta al exterior por lo tanto tendrá que protegernos de las inclemencias externas, es decir de la humedad (lluvia o nieve) y del viento. Del mismo modo esta capa recibe todo el desgaste debido al roce, por lo que debemos buscar un material duradero y con resistencia a la abrasión y el roce. 

Es muy importante, como en el resto de las capas, que sea transpirable. Si el tejido mantienen la humedad que produce nuestro cuerpo acabaríamos empapados por nuestro propio sudor.  Este es un factor muy importante, al ser esta una capa que debe proporcionar protección contra la humedad externa.

Ropa tercera capa
La capa expuesta al exterior debe protegernos de las inclemencias externas pero permitiendo una buena evacuación del sudor.  Deben estar confeccionadas en un material duradero y con resistencia a la abrasión y el roce

Para mejorar las características de impermeabilidad de los tejidos y a su vez proporcionar una correcta transpiración se adhiere a estos una membrana microporosa que impide el paso a las gotas de agua aunque deja pasar las moléculas gaseosas del sudor.  El grado de impermeabilidad se mide según la cantidad de la columna de agua que va a permitir aguantar antes de que traspase la membrana. Una prenda se considera que resiste al agua si tiene más de 1500 mm de columna de agua. Se considera impermeable (hasta cierto punto, ya que todos los tejidos tienen un punto en el que el agua penetra) a partir de un dato de resistencia al agua de  2500 mm. Encontramos una amplia oferta de este tipo de membranas de los diferentes fabricantes como son  Gore-Tex®, Helly Tech®, TexTrem®, Simpatex®, Hyvent®, etc.

Para garantizar una buena impermeabilidad debemos buscar además prendas con costuras termoselladas, evitando en la medida de lo posible que estas estén en zonas muy expuestas.

 

Conclusiones

La combinación adecuada del sistema multicapas nos ofrece la polivalencia necesaria para practicar el trekking, senderismo o cualquier actividad en un entorno tan cambiante como puede ser la montaña. Habitualmente se utilizan tres capas para la parte superior del cuerpo y dos para la parte inferior, aunque esto depende de las condiciones externas. La elección de los diferentes materiales, naturales o sintéticos es  en gran medida una elección de preferencia personal siempre que se mantengan las condiciones que se exigen para cada una de las capas. Existen también otros accesorios que se deben emplear en determinadas condiciones, como son los guantes, gorros, polainas, etc. y que también debemos tener en cuenta.

Sea cual sea nuestra combinación siempre debemos tener muy en cuenta la transpiración de cada capa. Una mala transpiración no solo nos resultara molesta en la realización de nuestra actividad, sino que puede resultar peligrosa en determinados entornos ya que el agua conduce el calor entre 23 y 25 veces más rápido que el aire lo que aumenta considerablemente la perdida de calor corporal pudiendo dar lugar a una hipotermia.

Por último recordar que en nuestra mochila no debe faltar una capa impermeable, y puede resultar muy práctico en algunos entornos llevar cambio de la primera capa.


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