Qué tenemos que saber para elegir las raquetas de nieve, características y donde es recomendable su uso   

Las raquetas de nieve están proliferando como elemento de progresión en terrenos nevados, su facilidad de uso, su manejabilidad y portabilidad las convierten en un elemento muy útil para desplazarnos por terrenos cubiertos de nieve. Usadas desde hace más de 5000 años, se han ganado sobradamente su puesto en el equipo invernal. Pero como cualquier otro elemento de nuestro equipo existen variantes en los diferentes modelos que tenemos que conocer, y su uso esta indicado para algunos tipos de nieve y en algunos tipos de terreno/desnivel, y desaconsejado o incluso peligroso en otros.

Lo primero a tener en cuenta es que en las raquetas hay tallas y estas tienen que tener en cuenta la altura de la persona y sobre todo el peso corporal incluido el del equipo que se porte. Una persona de 80kg en invierno puede llevar 6kg de peso adicional en ropa y una mochila de travesía de 20kg, lo que hace que tengamos que pensar en un peso de 106kg.

La mayoría de las raquetas están diseñadas para soportar menos de 80kg, peso final con ropa y equipo. En principio no quiere decir que el material vaya a ceder al peso y se rompa, más bien es que no nos va a ofrecer toda la flotabilidad necesaria.

 

Tipos de raquetas y características

Las raquetas fueron diseñadas para mejorar la flotabilidad es decir, no hundirse en la nieve a cada paso. Aunque no se conoce con precisión su origen, que algunos atribuyen a pueblos escandinavos, se estima que su uso se remonta al año 2000 a 4000 a.C. siendo en su inicio fabricadas con un marco solido de madera y cordones de piel. Las raquetas actuales se realizan en materiales más ligeros con algunas aportaciones en comodidad y seguridad:

  • Construcción en materiales plásticos, polímeros, fibras y otros elementos más ligeros. En algunos modelos de raqueta estos materiales tienen cierta flexibilidad que permiten una progresión más natural
  • La raqueta se une al pié por un eje pivotante lo que mejora mucho la progresión ya que permite un movimiento más natural al andar y avanzar sin tener que levantar completamente la raqueta del suelo
  • Una cuña o alza en el talón permite que el pié tenga una posición más natural en las subidas y disminuye mucho la fatiga en los gemelos
  • Como elementos para mejorar la adherencia encontramos pequeñas tachuelas o incluso cuchillas a modo de crampones en algunos modelos, que mejoran notablemente el agarre en zonas de nieve dura, y unas cuchillas delanteras que se clavan en el terreno en el avance

 

Tipos de terreno

Una densa capa de nieve blanda en la que en cada paso nos clavamos por encima de la rodilla hace muy penoso el avance. Este tipo de nieve, en un terreno con suaves desniveles, es el lugar idóneo para las raquetas y donde su uso es recomendable, incluso necesario. Son terrenos donde lo que buscamos es mejorar la flotabilidad, es decir, mantenernos en la superficie, y donde una perdida de adherencia no supone un problema.

¿Pero que ocurre si la nieve esta helada? ¿es conveniente usar las raquetas en un ascenso? ¿y durante el descenso?

Con nieve solida su dureza ya nos aporta flotabilidad, y es entonces donde tenemos que focalizar nuestra atención en la adherencia.

Cuando progresamos sin crampones ni raquetas y ascendemos de forma directa una pendiente con cierta inclinación y nieve dura, se clava la puntera de la bota contra la nieve a cada paso. Se tiene que clavar suficientemente el pie, la mitad de la bota, con una inclinación respecto a la pendiente que nos ofrezca un soporte seguro. En el descenso directo se clava el talón por hundimiento. En cada paso clavamos el talón contra la nieve, con la punta del pié más alta que el talón, lo que hace que nuestro peso ejerza una fuerza hacia el suelo. En este tipo de escenario, ascenso o descenso directo, las raquetas no tienen ninguna utilidad, sino todo lo contrario, ya que impiden clavar el pie, tanto en el ascenso como en el descenso. Aquí es importante contar con una buena bota de nieve con suela rígida o semi-rígida (tipos B2 o B3) y por supuesto, si la pendiente se acentuá, la nieve es muy dura o incluso hay placas de hielo, se impone el uso de crampones y piolet.

Dos factores nos van a indicar si son necesarias las raquetas de nieve, son contraproducentes o si es necesario otro tipo de material para la progresión en terreno nevado/helado: Flotabilidad y adherencia.

Cualquier raqueta va a mejorar la flotabilidad, ya que tendremos mayor superficie de apoyo, pero tenemos que elegir una con el tamaño suficiente a nuestro peso (peso corporal + ropa + equipo/mochila).

En cuanto a la adherencia hay ciertamente mucha diferencia entre los modelos con cuchillas y los que llevan apenas unas pequeñas tachuelas, pero de cualquier forma ninguna esta destinada a sustituir unos crampones y cuando la pendiente se acentúa, o la nieve se encuentra más dura, tienen que ceder el paso a estos.

Lo más habitual en rutas medias/largas es que no todo el camino sea idóneo para un tipo de equipo, y las raquetas den paso a los crampones, y los bastones de trekking al piolet y viceversa, alternándose unos y otros, y donde es muy importante no dejarse llevar por la pereza de cambiar de equipo y cometer imprudencias por desgana (algo a tener muy en cuenta en los regresos cuando la fatiga se va acumulando).

Raquetas-bastones y crampones-piolet
Cuando nos encontramos con nieve helada, donde apenas se clavan las puntas de los crampones, no tiene sentido usar las raquetas de nieve ya que no tenemos ningún problema de flotabilidad y si podemos tener uno de adherencia. En esta foto se puede ver que apenas hay huellas del paso, la nieve muy dura desaconsejaba completamente el uso de las raquetas que nos acompañaron colgadas de la mochila todo el camino. Al día siguiente en cambio, fueron las raquetas las protagonistas que usamos durante el 90% de la ruta

Hay que prestar atención también al resto del equipo, las polainas y unos buenos guantes son imprescindibles en la nieve. La actividad tiene que estar adecuada a nuestro nivel, es necesaria formación referente a los riesgos en montaña, el manto nival y los aludes, y si se transita por zonas con cierto nivel de peligrosidad portar el equipo especifico de seguridad en caso de alud, ARVA, pala y sonda. 

El conocimiento y una buena planificación nos permitirán disfrutar de nuestras rutas con raquetas con garantías y sin riesgos.


Artículos relacionados que

también te pueden interesar

Trekkings

El Blog

The Trekking Life

The Trekking Life es un blog sobre el mundo del trekking, backpaking, senderismo, montaña, rutas, excursiones, orientación y uso del GPS, acampada, programas de cartografía digital, seguridad en montaña, supervivencia, etc... una forma de estar en contacto y vivir los espacios naturales



Copyright © 2018 thetrekkinglife.com. Todos los derechos reservados.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Ver política