Técnicas para el calculo de distancias: Recuento de pasos y cronometraje 

En trayectos cortos, la mejor forma de calcular distancias al aire libre sin disponer de ningún equipo auxiliar es utilizando el recuento de pasos. Para que esta técnica funcione, más bien para que podamos usarla, es necesario que hayamos calculado previamente nuestro recuento de pasos (RP), es decir los pasos que necesitamos dar para cubrir una distancia que normalmente se fija en 100 metros.

Este tipo de medición tiene una larga historia. En los tiempos de los Césares el ejercito romano ya la empleaba, la milla romana, en latín 'mille passus' o 'mil pasos', era la distancia que recorría un soldado romano dando 1000 pasos (dobles pasos). La milla romana tenia en su origen una medida de 1475 metros (4.840 pies).

 

Recuento de Pasos

Conocer nuestro RP es de vital importancia en condiciones de mala visibilidad, cuando nos estamos orientando con el mapa y la brújula pero no disponemos de las referencias del terreno para fijar los puntos de ataque de nuestra marcha. Tenemos entonces que basar nuestra orientación en los rumbos de la brújula y en el calculo de la distancia. 

Para poder usar esta técnica lo primero que tenemos que hacer es calcular nuestro RP, es decir, cuantos pasos (aunque hable de pasos, se trata de dobles pasos) necesitamos dar para recorrer 100 metros. El RP suele oscilar entre 55 y 75 pasos, dependiendo principalmente de la altura de la persona. El cálculo se realiza en terreno llano, posteriormente tendremos que ajustarlo teniendo en cuenta los factores que van a afectar la marcha, que son:

  • Desnivel del terreno
  • Dificultad del terreno
  • Condiciones Meteorológicas
  • Visibilidad
  • Peso de nuestro equipo
  • Estado físico
  • Estado anímico

Vamos a calcular nuestro RP. Tenemos que marcar un punto de partida y medir 100 metros. Podemos utilizar una cinta métrica, un GPS, o ir a un lugar en el que conozcamos con certeza su longitud (una pista de atletismo, un campo de fútbol, etc.). Recorremos la distancia varias veces contando en cada una de ellas los pasos y verificamos que nuestra medición es más o menos estable entre un recuento y otro.

Para usar la medición sobre el terreno, una forma que me resulta particularmente efectiva es contar 50 pasos (dobles pasos recordar) y añadir los pasos que necesitemos para completar los 100 metros. Si mi RP en llano es 60 y estoy calculando la distancia de un tramo llano sin ningún factor que dificulte la marcha, daría 10 pasos más (en total 60 pasos) y ya tendría los 100 metros. Si existen factores que dificulten la marcha, añado más pasos al ajuste. La cantidad de pasos que tenemos que añadir es una estimación que tendrá en cuenta las dificultades de la marcha y que tendremos que ir calculando y ajustando según vayamos usando el recuento de pasos. Con practica el recuento de pasos es sencillo de usar y nuestras estimaciones llegaran a ser muy precisas.

Para poder practicar esta técnica es útil si disponemos de un receptor de GPS (un teléfono móvil con GPS puede valer) marcar puntos cada 1000 metros en nuestras rutas y verificar nuestra estimación de pasos con los datos del GPS. Utilizando esta formula veremos que en poco tiempo podemos calcular la distancia, con los ajustes necesarios a los diferentes factores que afectan a la marcha, de forma precisa.

Por otro lado, para llevar la cuenta de los pasos que llevamos podemos utilizar una especie de ábaco/marcador para llevar los cálculos y de esta forma no confiar unicamente en nuestra memoria. Nos podemos diseñar un ábaco/marcador para el calculo de las distancias con un pequeño cordino al que le adjuntamos 10 bloqueadores de cuerda. Ponemos todos los bloqueadores arriba del cordino y cada 50 pasos más el ajuste, bajamos un bloqueador. De esta forma sabemos que cada bloqueador en la parte inferior de la cuerda son 100 metros, y si están todos en la parte inferior es que llevamos 1 km y podemos volver a subir los bloqueadores y emprender el recuento.

Contador de pasos
Un pequeño cordino con 10 bloqueadores nos permiten llevar la cuenta de los pasos.  Adjuntamos el cordino a la mochila, ponemos los bloqueadores arriba del cordino y cada 50 pasos más el ajuste, bajamos un bloqueador. De esta forma sabemos que cada bloqueador en la parte inferior de la cuerda son 100 metros, y si están todos en la parte inferior es que llevamos 1 km

Si no disponemos de ningún dispositivo para llevar el cálculo siempre podemos usar 10 piedrecitas en el bolsillo e ir cambiándolas de sitio según progresamos.

 

Medición de velocidad y distancia

Otra forma de calcular la distancia recorrida es utilizando un reloj y calculando lo que tardamos en recorrer un tramo, conociendo de antemano que podemos recorrer una cierta distancia en un cierto tiempo.  Cuando las distancias son superiores a 1 km, es más sencillo calcular el tiempo que calcular los pasos.  De cualquier forma es en la combinación de ambos sistemas donde podremos encontrar una mayor precisión.

Se estima un buen ritmo de progresión de 4 a 5 km/h. Por encima se considera ritmo rápido y por debajo ritmo lento. Los mismos factores que teníamos en cuenta cuando calculábamos los pasos y que afectan a la marcha, también tenemos que tenerlos en cuenta cuando calculamos la velocidad de progresión:

  • Desnivel del terreno
  • Dificultad del terreno
  • Condiciones Meteorológicas
  • Visibilidad
  • Peso de nuestro equipo
  • Estado físico
  • Estado anímico

En la siguiente tabla se muestran los tiempos en recorrer ciertas distancias a diferentes velocidades de progresión:

Distancia
/ Velocidad
2 km/h 3 km/h 4 km/h 5 km/h 6 km/h
50 m 1' 30'' 1' 0' 45''  0' 36'' 0' 30''
100 m 3' 2' 1' 30'' 1' 12'' 1'
200 m  6' 4' 3' 2' 24'' 2'
300 m 9' 6' 4' 30'' 3' 36'' 3'
400 m 12' 8' 6' 4' 48'' 4'
500 m 15' 10' 7' 30'' 6' 5'
600 m 18' 12' 9' 7' 12'' 6'
700 m 21' 14' 10' 30'' 8' 24'' 7'
800 m 24' 16' 12' 9' 36'' 8'
900 m 27' 18' 13' 30'' 10' 48'' 9'
1000 m 30' 20' 15' 12' 10'

Con los datos de esta tabla (que es recomendable llevar impresa) podemos saber cuanto tardamos en llegar a nuestro siguiente punto de ataque. Por ejemplo, nos desplazamos de un punto A a un punto B de nuestro mapa que se encuentran a 700 metros. Si nuestro ritmo de progresión es de 4 km/h tardaremos 10 minutos y 30 segundos en llegar.

Para calcular nuestro ritmo de progresión vamos a tener en cuenta la regla de Naismith. W. Naismith era un montañero escocés de finales del siglo XIX que estimó que para recorrer 5 km necesitábamos 1 hora y teníamos que añadir 30 minutos más por cada 300 metros de desnivel positivo, o lo que es lo mismo, 1 minuto por cada curva de nivel de 10 metros que atravesemos. Aunque existen reglas más elaboradas para calcular el tiempo, en el medio natural es mejor dejar los cálculos lo más sencillos posible.

Cuando nos encontramos en nuestra ruta subiendo o bajando una pendiente una de las mejores formas de confirmar nuestra posición es usando el altímetro

Como en el recuento de pasos, es necesario practicar y calcular de forma controlada las distancias y el tiempo que nos lleva recorrerlas. Tenemos que saber cual es nuestro ritmo de progresión en terreno llano, con la carga de la mochila habitual y por caminos de herradura, y saber como vamos modificando este ritmo en diferentes terrenos y desniveles, y con los diferentes factores que afectan a la marcha.

 

Otros métodos de medida

Existen otros dispositivos que podemos usar para el calculo de distancias, como el podómetro electrónico. Este mide los pasos por el movimiento de balanceo al caminar y calcula la distancia teniendo en cuenta la longitud de la zancada, bien por introducirla directamente en el dispositivo, bien por calcularla por nuestros datos de complexión física.

Por supuesto, el receptor GPS calcula todos estos datos y más. De cualquier forma, como comento siempre, es mejor no basar nuestra capacidad de orientación en un dispositivo electrónico, y tener siempre la capacidad de valernos de diferentes métodos para orientarnos. Para la orientación con mapa y brújula, el recuento de pasos y el calculo de distancias por velocidad son de vital importancia, sobre todo con malas condiciones de visibilidad.

 


Artículos relacionados que

también te pueden interesar

Trekkings

El Blog

The Trekking Life

The Trekking Life es un blog sobre el mundo del trekking, backpaking, senderismo, montaña, rutas, bushcraft, orientación y uso del GPS, acampada, programas de cartografía digital, seguridad en montaña, supervivencia, etc... una forma de estar en contacto y vivir los espacios naturales



Copyright © 2018 thetrekkinglife.com. Todos los derechos reservados.

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies Ver política